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Trucos para comer fuera de casa sin salirse de la dieta

Imagen cortesia de bajas-calorias.com Dieta es una palabra que muchos detestan debido al significado no correcto que se le adjudica,  todos tenemos una dieta y su verdadera interpretación debe ser la cantidad y calidad de los alimentos ingeridos a lo largo del día.

No todas las veces que digamos “dieta” estamos hablando de adelgazar.

Por eso, aunque no estemos en plan de pérdida de peso, siempre conviene seguir la línea de nuestra dieta, aún cuando salimos a comer

fuera de casa y lo hacemos en un restaurante. Poder controlar nuestra ingesta alimentaria cuando comemos fuera de nuestro hogar puede ahorrarnos subidas de peso innecesarias y cambios negativos en la calidad de nuestra dieta.

-Planifique durante el día: si usted sabe que va a comer fuera de casa ese día, puede ordenar su alimentación de manera de no saltearse comidas y llegar con menos hambre al restaurante. Además, si le apetece comer algo determinado, compense a lo largo del día con la ingesta de otros alimentos.

-Calme su apetito antes de salir: si ya llega el momento previo a la partida hacia el restaurante, un buen recurso es tomar agua ya que esto le permitirá calmar su ansioso apetito y así, al momento de decidir qué comer, usted lo hará sin que su hambre le sobrepase.

-Escoja con sabiduría: una vez en el lugar donde va a comer, piense antes de abrir el menú que es lo que le apetece comer, ya que así tendrá una visión más acotada del menú y esto reducirá sus ganas de probar “de todo”. Además, visualice las técnicas de cocción que le permitan ahorrar calorías, por ejemplo, opte por platos al horno, a la plancha, al vapor, hervidos, a la parrilla u otros que no incorporen gran cantidad de grasas ni calorías.

-Solicite la ayuda del mesero: pedirle a la persona que lo atiende que reduzca la porción de su plato si éste es muy grande podrá ayudarlo a comer lo que quiere, pero con menos calorías. Asimismo, usted puede pedirle que aleje el salero de su mesa, de esta forma no incorporará calorías no deseadas ni alimentos poco saludables en su dieta.

-Priorice entre sus platos: si usted comienza a ingerir el plato de menos calorías y más volumen, iniciará su proceso de saciedad y llegará con menos hambre a comer el próximo plato. Por eso, siempre se aconseja debutar en la mesa con una gran ensalada de hojas verdes, pues tiene gran volumen y pocas calorías.

-Compartir: si sólo le apetece un plato muy calórico, aún cuando este está elaborado lejos de las frituras, es una buena solución compartir el plato con otra persona, así logrará un aporte calórico de otra comida más sana y usted podrá darse el gusto de comer el plato que más le agrada.

-Las bebidas: al momento de decidir qué va a tomar, no olvide que muchas de las bebidas son altas en calorías, por ejemplo, las bebidas alcohólicas o las gaseosas con alto contenido en azúcar. en su reemplazo, usted podrá ingerir agua gasificada o sin gas.

-Moderación: recuerde que comer despacio le ayudará a percibir todo lo que ingiere y así, favorecerá el control de las porciones.

-Los postres: llegar al momento del postre suele ser el más problemático. Pero aún así, lo podemos controlar. Lo mejor es pensar un momento y descubrir si verdaderamente tenemos hambre o ganas de comer, si no es así, tal vez podremos obviarlo y en su reemplazo tomar un té digestivo. Si de lo contrario nos gustaría comer algo dulce, opta por las alternativas menos calóricas y más saludables, por ejemplo: frutas.